Cuando cometemos errores no medimos las consecuencias de estos, es mas , a veces tenemos la visión tan tapada por el deseo de de lograr nuestros objetivos que esto nos impide siquiera ver en que estamos errando; yo he errado, y he errado mucho, tanto que me es mas fácil nombrar las veces en que he tomado buenas decisiones en mi vida que en las que no, esto no me enorgullece, incluso creo que la única razón por la que lo menciono es por vanidad, ese morbo inmundo que nos llena por lucir sin importar si es por lo bueno o por malo.
He confesado mis pecados, he tratado de enmendar mis errores, esperando de alguna forma cerrar las heridas que he dejado en tantas personas, pero son muchas, y lo peor es que a medida que logro cerrar unas cuantas, otras se abren por culpa de mi falta volunta y mi continuo recaer en los mismos errores.
Estoy cansado. Siento que he llevado la carga de todas mis culpas por mucho tiempo y ya quiero que se vayan. No quiero caer. No más. Dios por favor toma el control antes de que el dolor me consuma!.
No hay comentarios:
Publicar un comentario